Ashtanga Vinyasa Yoga Studio


 

La Práctica

Las posturas desarrolladas en el Ashtanga Vinyasa y el orden en las que son ejecutadas, están especialmente diseñadas para generar un progresivo incremento del calor, la fortaleza y la flexibilidad del cuerpo. Las posturas se van complementado unas a otras para promover un preciso equilibrio entre la elongación y el fortalecimiento físico y son un ejercicio completo para el cuerpo, la mente y el espíritu.

Existen seis series de posturas, ordenadas por grado de dificultad, y van desde la “Primera Serie” hasta las más complejas. Las primeras series suelen ser trabajadas en clases grupales, ya que pocos practicantes llegan a las series más avanzadas y cuando ello sucede, se suelen trabajar en clases individuales. Demora entre 90 a 120 minutos ejercitar una serie completa.

Las clases grupales tienen dos variantes, una es la clase “guiada” donde el profesor guía a los alumnos a lo largo de las secuencias dinámicas indicando las posturas que todos deben realizar de acuerdo a la serie que esté siguiendo, haciendo correcciones y ajustes necesarios a cada alumno. La otra es la clase “Mysore” que adopta el estilo de enseñanza de Pattabhi Jois en donde cada alumno individualmente y con su propio ritmo ejecuta libremente la secuencia de posturas de la serie mientras el profesor recorre el salón realizando ajustes y correcciones.

Vinyasa

En todos los aspectos de la práctica de Yoga es bueno mantener una filosofía en mente: Vinyasa Krama. nyasa significa “colocar, dirigir”, y el prefijo vi “de una forma especial”; krama significa “paso”. Vinyasa Krama se refiere a la forma en la cual abordamos la práctica mental y físicamente. No basta apenas dar un paso. Este paso nos debe llevar en la dirección correcta y debe ser dado de la manera correcta.

Vinyasa krama describe un método de Yoga correctamente organizado. Observamos como progresamos gradualmente, con total atención, paso a paso. La idea de dirigir nuestra atención cuidadosamente nos ayuda a permanecer presentes y focalizados. Por tanto Vinyasa no se refiere solamente al movimiento físico de la práctica, sino a la actitud con la cual abordamos la práctica. Independientemente de si es una práctica de asana, pranayama u otro aspecto del Yoga.

Gracias a su investigación de los orígenes de esta forma de yoga, el gurú Sri Krishnamacharya y quien entonces era su alumno, Sri K. Pattabhi Jois, fallecido gurú del Ashtanga Yoga, descubrieron dos factores importantes. Primero, que todas las asanas o posturas están unidas en una secuencia exacta, y segundo, que al entrar y salir de cada asana se produce un número preciso de transiciones sincronizadas entre la respiración y el movimiento. Estos principios son introducidos desde el comienzo con Surya Namaskar A, que incluye nueve movimientos sincronizados con la respiración.

Ujjayi

El principio básico de la llamada respiración victoriosa, es que el aire entre y salga del organismo por la nariz, cada inspiración debe realizarse desde la parte posterior de la garganta, para que los músculos que rodean la glotis incremente y dosifiquen el flujo de aire.

La fricción que realiza el aire a su paso por la glotis produce el sonido ujjayi, y este roce es el que calienta el aire antes de que entre en los pulmones. Se podría definir la técnica ujjayi como el estiramiento interno de la respiración.

Por lo general se produce un desequilibrio entre la duración de las inhalaciones y las exhalaciones, por lo cual el objetivo es conseguir la igualdad tanto de la intensidad como de la duración de cada inhalación y exhalación. Al sincronizar las transiciones entre la respiración y el movimiento, se requiere a veces de una inhalación o una exhalación más prolongada.

 

Bandhas

Bandha significa “bloqueo” o “sello”. Estos son:

Mula Bandha: Este bandha es la obturación base o “cimiento”. Se aplica en todo el ciclo respiratorio, al contraer levemente los músculos del esfínter anal, que desplazan toda la región genital, incluido el perineo, hacia adentro y hacia arriba. Esta acción elevadora de lo que se conoce como suelo pélvico es responsable del apoyo muscular interno de los órganos inferiores del aparato digestivo.

Mula bandha provee la energía necesaria para conseguir una base de apoyo firme, como los pies, las manos o las nalgas; también actúa como la cerradura de seguridad que protege el cuerpo y obtura internamente el prana para el uddiyana bandha.

Uddiyana Bandha: Se trata del más dinámico de los bandhas, y se podría traducir como “vuelo ascendente”. Debido a que el uddiyana bandha se relaciona directamente con el funcionamiento del diafragma, desempeña un papel crucial en el desarrollo de la respiración ujjayi. Durante la exhalación, el diafragma se relaja y desplaza hacia arriba, en dirección a los pulmones, para expulsar el aire, mientras los músculos intercostales internos empujan la caja torácica hacia abajo para completar la acción. El resultado es que la pared abdominal se retrae para sostener y proteger todos los órganos internos y la parte inferior de la espalda.

Este control abdominal aporta una plataforma, o base, para la siguiente respiración. Mientras el diafragma se flexiona hacia abajo, conduciendo la respiración ujjayi hacia los pulmones, los músculos intercostales externos elevan la caja torácica, expandiendo la región del tórax para permitir que los pulmones alcancen su máxima capacidad de absorción de aire. Esta es la acción física de uddiyana bandha, que, cuando se perfecciona, también es un sutil control que deriva en la “inmovilidad” de la zona inferior del abdomen.

Jalandhara Bandha: Se trata del tercer bandha y se activa llevando la barbilla hacia el espacio que separa los huesos del cuello. Se trata de un “bloqueo” específico del pranayama, o regulación de la respiración. Esta obturación evita que la energía pránica escape y detiene cualquier presión que se hubiera acumulado en la cabeza por contener la respiración.



 

Drishti

Cada asana del sistema del Ashtanga Yoga contiene un punto de observación en el cual concentrarse. Existen nueve drishti y cada uno tiene la finalidad de conducir la mirada hacia el interior. Son los siguientes:

Nasagrai (la punta de la nariz)

Angusta ma dyai (los pulgares)

Broomadhya (el tercer ojo)

Nabi chakra (el ombligo)

Urdhva (hacia el cielo)

Hastagrai (la mano)

Padhayoragrai (los dedos los pies)

Parsva (lejos, hacia la izquierda o derecha)



 

Al utilizar la disciplina impuesta por los drishti, la mente se centra y los alumnos aprenden a mirar “hacia adentro”.

 

Tristana

La verdadera esencia de Vinyasa se experimenta cuando se alcanza el estado de Tristana, que es la unión de los tres principales centros de atención del Ashtanga Yoga: la sincronización avanzada de la respiración y el movimiento, los bandhas y los drishti. Cuando esta unión florece, una poderosa ola de fluidez y elegancia emerge de la práctica, y la química resultante despliega las energías de los cinco elementos:

Tierra: mula bandha que produce base de apoyo, estabilidad y fuerza.

Agua: la fluidez de Vinyasa que produce sudor.

Aire: la respiración ujjayi y los bandhas que aportan agilidad.

Fuego: el fuego digestivo purificador de agni.

Éter: el sutil prana que todo lo invade

Tristana se alcanza con la repetición; solo así se consigue la familiaridad necesaria para realizar las transiciones y las posturas de forma sutil, natural u elegante.

 

Conclusión

El rasgo que verdaderamente distingue el Ashtanga Yoga de otras variantes practicadas en la actualidad es su sistema único de respiración y movimiento realizado en las secuencias de posturas (asanas) que genera calor, produciendo sudor. El sudor depura, purifica e inicia la liberación de toxinas retenidas dentro del cuerpo, lo cual favorece a que se mantenga sano, tonificado y flexible.

El poder de la respiración es la clave de este sistema de yoga. Permite que la mente se retraiga en sí misma y, al hacerlo, la une al cuerpo. La aplicación de la respiración, los bandhas y los drishti dan origen a los aspectos físicos y meditativos del Ashtanga Yoga.

La práctica en si misma se convierte en una meditación, aunque esto se hace realidad cuando todos los aspectos de la disciplina se unen en armonía.

Las antiguas raíces del Ashtanga Yoga son un signo de su potencia y efectividad; de hecho, ha demostrado ser uno de los métodos de preparación física y cuidado de la salud que más ha crecido en el mundo actual, especialmente entre personas de entre 20 a 50 años.

Es fundamental no perder de vista la esencia del yoga, la esencia del Ashtanga: un camino de ocho pasos. Actualmente la sociedad moderna focaliza y centra su práctica en las posturas (asanas) y no considera los aspectos primordiales que diferencian al yoga de una práctica de educación física. Será a través del tránsito por los ocho pasos del raja yoga que los practicantes occidentales podremos beneficiarnos como individuos y como sociedad adquiriendo los aspectos más fructíferos de la milenaria tradición hindú.

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